miércoles, 8 de diciembre de 2010

Tal vez tan solo una estrella más.


Tal vez, una de estas noches en la que las perennes nubes se apartaron para dejar entrever un trozo de cielo, una pequeña princesa haya levantado su vista por casualidad, descubriendo en el despejado firmamento una estrella que desprendía su brillo con algo más de intensidad que el resto.

Tal vez en ese momento, entusiasmada, le haya dicho a su madre -¡Mira mamá, la estrella de los Reyes!- y sus ojos se quedaron prendados en el astro, hipnotizada por la magia de aquella lejana luz.

Tal vez, de camino a su casa con el brillante lucero en su retina, su propio paso la haya hecho pensar que aquella estrella se movía, que la seguía vigilante, que memorizaba su trayecto para luego mostrárselo a los Sabios de Oriente.

Tal vez, cuando las siluetas de los altos edificios escondiesen durante unos instantes aquellos tenues rayos de luz, se apoderase de la niña la angustia por la pérdida de aquel faro del cielo que servía de guía a los camellos cargados de regalos, para recuperar alegre la sonrisa al volver a verla aparecer tras el telón que conformaban las paredes.

Tal vez esa noche la haya acunado su fantasía infantil, trayéndole en sueños la imagen de sus Majestades acercándose poco a poco a la puerta de su casa.

Tal vez todavía esté a tiempo de enviar una carta con mis peticiones a sus Mágicas Altezas si no fuera porque, al elevarse, mi mirada descubre tan solo un punto blanco más en la lejana oscuridad para volver a descender a ras de suelo y continuar de esa manera, con la vista al frente, contemplando la realidad que aplasta con su peso cualquier atisbo de utópica ilusión. Y, tal vez, esta noche, mientras traspaso la línea de la consciencia, un invisible puño comprimirá mi pecho por esas líneas llenas de esperanza que nunca serán escritas.

Disfruta de tu infantil inocencia pequeña princesa.



En que estrella estará - Nena Daconte

martes, 30 de noviembre de 2010

Mis tareas para este mes.

No suelo hacer planificaciones a medio o largo plazo, casi siempre surge algo que impide que las cosas salgan como uno desea. Mis planes no van más allá de cada fin de semana por llegar.

En este mes que estrenamos voy a hacer una pequeña excepción y plantearme una tarea a la que entregarme firmemente durante cada uno de sus treinta y un días.

Mi intención diaria no me requerirá mucho esfuerzo realmente, por lo que su merito es relativo y, por ende, cuando aparentemente no hay motivo importante para tal plan.

Es un mes de fechas especiales y una de mis princesas no se merece menos que ese afán diario, en realidad todas ellas pero mi princesa grande en particular.

Permitidme que utilice hoy esta página como agenda y medio para comunicarle a la dueña de mi corazón lo que ocupará parte de mi tiempo en los días venideros.

Puede que me tachéis de romanticón y ñoño -tampoco os faltaría mucha razón- pero da igual, merece la pena arriesgarse a la vergüenza publica.


En ausencia de ti - Laura Pausini

jueves, 25 de noviembre de 2010

¡Vaya, vaya!

Alguien me aconsejaba que no hablara de política ni de futbol en el blog, que solo servía para problemas. Hoy voy a meterme en camisa de once varas.

Ante todo pido disculpas a los madridistas que puedan sentirse ofendidos, pero debo aclarar que este post solo está dirigido a ese personaje que ejerce actualmente de entrenador en el Real Madrid.

Lo hago por dos razones. Porque no me parece un ejemplo de buenas maneras ni de esa deportividad a la que tanto aludió en sus críticas a Preciado. Y, por otra parte, porque la canción tiene su gracia.



domingo, 21 de noviembre de 2010

Gastronomía porque sí.


Últimamente me está dando por la cuestión gastronómica. No hace mucho, para mí, el comer solo era una cuestión fisiológica, reponer esos nutrientes que serán absorbidos por las células, etc. etc. Pero de un tiempo a esta parte estoy descubriendo el placer de saborear esos alimentos cocinados de diferentes maneras y, no solo eso, también empiezo a encontrarle gustillo a lo de desenvolverse entre cazuelas, morteros y sartenes o a escuchar atentamente las recetas para la elaboración de algún plato, sencillo eso sí.

En mi trabajo, que nada tiene que ver con la gastronomía salvo la comida o cena de Navidad, hay unos buenos gourmets y, a la vez, cocinillas destacados. Las conversaciones sobre este asunto suelen salir de cuando en cuando. Tal vez a fuerza de oírlas me haya entrado un poco ese gusanillo o simplemente haya sido el deseo de disfrutar de un rico plato en buena compañía el detonante. En cualquier caso, aquí esta una afición incipiente.

Uno de estos compañeros tiene en la cocina, además de en la fotografía, su lugar de desahogo espiritual, combinando en ella lo tradicional y lo vanguardista.

Os pongo su página web, pues veo que sois varios los que disfrutáis moviendo la mandíbula, por si intentáis emular a Adrià y compañía.


Buen provecho.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Invasores.

Próximamente, en La 2 de TVE, emitirán el documental INVASORES. Son dos años de trabajo de un equipo dirigido por el naturalista Luis Miguel Domínguez, colaborador en su día de Félix Rodríguez de la Fuente.

Este documental trata sobre esas especies introducidas por el hombre en nuestros ecosistemas y sus catastróficas consecuencias.

Creo que no deberemos perdérnoslo.




Blog de Luis Miguel Domínguez: http://latierraquenospario.blogspot.com/

 

domingo, 24 de octubre de 2010

Recuerdos de una noche.



Me invade la nostalgia. No puedo ni quiero quitar de mi cabeza aquellas sensaciones, aquellos momentos irrepetibles. Añoro y anhelo. ¿Cuánto hace ya? ¿Años?


Los Locos - Guarda esta noche para mi

martes, 5 de octubre de 2010

INTERESANTE INVESTIGACION CIENTIFICA.




Garúa, chispear, orbayu, orballo, murmia, sirimiri, chirimiri o llovizna es un tipo de precipitación que se caracteriza por tener un tamaño de gota pequeño (usualmente menos de 0,5 mm de diámetro) dando la impresión de que las gotas flotan en vez de caer. La llovizna se origina en nubes relativamente bajas y de poco desarrollo vertical como son los estratocúmulos. Es un fenómeno de común ocurrencia en la costa árida de Perú y Chile, y en la Cornisa Cantábrica.


Mas o menos esta es la explicación que da la wikipedia sobre lo que es la llovizna. Pero debo añadir a esta definición un hecho científicamente probado que describo aquí como adelanto a la próxima publicación de un completo articulo en las prestigiosas revistas Science y Nature.

La llovizna posee un curioso efecto sobre la subespecie humana denominada Cuestaparribus Beteteniensis mas conocida por su nombre vulgar, repechín.

Al contrario de lo que sucede con otras especies animales que comparten rasgos similares como, velocidad de movimientos, capacidad de arrastrarse por el suelo, segregación de sustancias repulsivas durante sus desplazamientos, etc. tales que el caracol o la babosa, el repechín, al menor atisbo de llovizna o posibilidad de que se produzca, se atrinchera en lo más recóndito de su madriguera. El observar a un repechín bajo condiciones meteorológicas adversas solo puede producirse si alguno de ellos tiene mermada por alguna tara esa sofisticada capacidad para detectar la posibilidad de precipitaciones o, si en sus desplazamientos en manada, se ven sorprendidos por las mismas a lejana distancia de sus cubiles.

Una vez conocida esta característica de esta subespecie, se sigue estudiando cual es el motivo para tan extraño comportamiento. Sobre esto hay varias teorías. Unas sostienen que es un comportamiento no aprendido si no que viene marcado genéticamente desde el nacimiento, tal vez una impronta heredada de antiguos antepasados que, ante el desconocimiento de la calefacción, la vestimenta impermeable, la ducha caliente, los fármacos antiresfriados, la lavadora, etc., evitaban todo contacto con el liquido elemento salvo para su ingesta. Otros, sin embargo, conjeturan que tal vez somaticen algún tipo de prurito ante la sola idea de sentirse ligeramente empapados. Algunas tesis más extravagantes relacionan tal animadversión con la lluvia acida más propia de ambientes mucho más industrializados.

Os mantendré informados de todos los avances que se vayan produciendo en este interesante campo de investigación.

¡Ah! Se me olvidaba. Este domingo, Samuel y un servidor salimos en bici, no nos pasó nada, no nos deshicimos, ni perdimos color, creo que tampoco encogimos y de salud bien, gracias.


Led Zeppelin. The Rain Song