miércoles, 29 de diciembre de 2010

¿Rima XXII? No, hoy la IV.



Hoy esta entrada no tiene sentido. ¿O tal vez sí? Que cada par de ojos y oídos lo decidan por si mismos.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Tras una carta.



Es verdaderamente difícil expresar nuestros sentimientos solo a través de palabras. Pueden quedarse vacías, incompletas o carentes de sentido alguno si no van acompañadas de gestos, pausas, miradas que se encuentran o que, por el contrario, se evitan, caricias, llantos, risas u otros tantos aditivos que añaden matices a lo que expresamos.

Encontrar las palabras adecuadas para definir aquello que bulle en nuestra cabeza o nuestro corazón resulta tarea ardua, incluso imposible. Cuanto más fuerte es la emoción que intentamos comunicar mas difícil resulta describirla.

Por tanto, elegir la escritura como medio para trasmitir todo aquello que estremece nuestro espíritu puede no ser una buena elección ya que corremos el riesgo de dejar perdida entre líneas la esencia del mensaje.

Existen ocasiones, sin embargo, en las que utilizar la lengua escrita facilita decir a la cara según qué cosas, y más si las circunstancias dificultan la labor    -y no me refiero con ello a evitar soltarle  en pleno rostro merecidos reproches a quien corresponda, eso siempre debe hacerse sin intermediarios de ningún tipo- Un TE QUIERO o un LO SIENTO (por poner un ejemplo), pueden ahogarse en nuestra garganta antes de salir, por culpa de la vergüenza o la falta del valor suficiente.

Por suerte, pese a que los sentimientos puedan llegar a su destinatario cercenados por las palabras, a veces la misiva transmite aunque sea una pequeña parte de aquello que pretendemos decir, pero lo suficiente como para que, tras su lectura, la vida ya no vuelva a ser la misma.

jueves, 23 de diciembre de 2010

¡Felices Fiestas!


Hasta mañana, mi vida.



Hoy las aulas se quedan vacías por unos días. Comenzaron las vacaciones escolares pero también los rompederos de cabeza para muchos padres, obligados a realizar verdaderos encajes de bolillos para compaginar trabajo e hijos.

Pequeñas maletas han viajado hoy junto con sus pequeños dueños de camino a casa de sus abuelos u otros familiares. Emigrantes de sus propias casas en busca de temporal asilo.

Algunos de esos padres respirarán aliviados al verse libres durante unas jornadas de sus paternales obligaciones, sin embargo , otros lo sufrirán como una condena, pena impuesta por cometer el único delito de intentar llevar a casa ese pan nuestro de cada día. Y al igual que convictos, dispondrán de apenas un efímero tiempo diario en el que disfrutar de la compañía de sus hijos.

Esperaran, desesperados, la llegada de festivos y fines de semana en los que recobrar brevemente la normalidad del hogar. Durante todo ese tiempo no abandonará su cabeza el dilema de si realmente merece la pena tamaña privación.

En estos tiempos que corren parece que quejarse de los inconvenientes del trabajo es poco menos que una inmoralidad, pero hay sacrificios mucho mayores que el tener que pegarse un madrugón cada día o aguantar a un jefe intratable. Entrar en una casa vacía de risas infantiles después de haber dejado lo más importante de su vida en otro hogar, aunque sea en buenas manos, debe ser un trance muy duro.

Que difícil asunto el de la conciliación trabajo-familia. Mi más sincero ánimo a todo esos padres para los que hoy empezó su pequeño gran calvario, y muy especialmente a las abnegadas madres trabajadoras.

lunes, 13 de diciembre de 2010

¿Dónde tenemos el límite?

A veces me pregunto como una especie tan autodestructiva como la nuestra pudo llegar a ser la dominadora del planeta.

No somos los seres más fuertes o más grandes, ni los mas rápidos, ni con las mejores condiciones físicas para desenvolvernos por nuestro entorno. Seguro que cualquier criatura sería capaz de batirnos en todos hábitats en los que nos hayamos presentes si no nos ayudáramos más que de nuestro propio cuerpo.

Creo que solo una cualidad nos ayuda a convertirnos en los seres más poderosos de la Tierra, nuestra inteligencia -aunque a veces parece que carecemos de ella-. Gracias a ella poseemos una inigualable capacidad de adaptación a cualquier medio.

El ser humano es asombroso, es capaz de hacer posible lo inimaginable. Podemos manejar nuestro entorno para superar nuestras carencias y rebasar así casi cualquier marca que poseyera algún otro ser vivo.

Un buen amigo me envió este video. No dejan de ser imágenes como las que todos los días nos pueden llegar a través del correo electrónico, la televisión, etc. pero en ellas se muestra precisamente eso, que parece que no hay límites para lo que nuestro “débil cuerpo humano” es capaz de hacer.



miércoles, 8 de diciembre de 2010

Tal vez tan solo una estrella más.


Tal vez, una de estas noches en la que las perennes nubes se apartaron para dejar entrever un trozo de cielo, una pequeña princesa haya levantado su vista por casualidad, descubriendo en el despejado firmamento una estrella que desprendía su brillo con algo más de intensidad que el resto.

Tal vez en ese momento, entusiasmada, le haya dicho a su madre -¡Mira mamá, la estrella de los Reyes!- y sus ojos se quedaron prendados en el astro, hipnotizada por la magia de aquella lejana luz.

Tal vez, de camino a su casa con el brillante lucero en su retina, su propio paso la haya hecho pensar que aquella estrella se movía, que la seguía vigilante, que memorizaba su trayecto para luego mostrárselo a los Sabios de Oriente.

Tal vez, cuando las siluetas de los altos edificios escondiesen durante unos instantes aquellos tenues rayos de luz, se apoderase de la niña la angustia por la pérdida de aquel faro del cielo que servía de guía a los camellos cargados de regalos, para recuperar alegre la sonrisa al volver a verla aparecer tras el telón que conformaban las paredes.

Tal vez esa noche la haya acunado su fantasía infantil, trayéndole en sueños la imagen de sus Majestades acercándose poco a poco a la puerta de su casa.

Tal vez todavía esté a tiempo de enviar una carta con mis peticiones a sus Mágicas Altezas si no fuera porque, al elevarse, mi mirada descubre tan solo un punto blanco más en la lejana oscuridad para volver a descender a ras de suelo y continuar de esa manera, con la vista al frente, contemplando la realidad que aplasta con su peso cualquier atisbo de utópica ilusión. Y, tal vez, esta noche, mientras traspaso la línea de la consciencia, un invisible puño comprimirá mi pecho por esas líneas llenas de esperanza que nunca serán escritas.

Disfruta de tu infantil inocencia pequeña princesa.



En que estrella estará - Nena Daconte

martes, 30 de noviembre de 2010

Mis tareas para este mes.

No suelo hacer planificaciones a medio o largo plazo, casi siempre surge algo que impide que las cosas salgan como uno desea. Mis planes no van más allá de cada fin de semana por llegar.

En este mes que estrenamos voy a hacer una pequeña excepción y plantearme una tarea a la que entregarme firmemente durante cada uno de sus treinta y un días.

Mi intención diaria no me requerirá mucho esfuerzo realmente, por lo que su merito es relativo y, por ende, cuando aparentemente no hay motivo importante para tal plan.

Es un mes de fechas especiales y una de mis princesas no se merece menos que ese afán diario, en realidad todas ellas pero mi princesa grande en particular.

Permitidme que utilice hoy esta página como agenda y medio para comunicarle a la dueña de mi corazón lo que ocupará parte de mi tiempo en los días venideros.

Puede que me tachéis de romanticón y ñoño -tampoco os faltaría mucha razón- pero da igual, merece la pena arriesgarse a la vergüenza publica.


En ausencia de ti - Laura Pausini

jueves, 25 de noviembre de 2010

¡Vaya, vaya!

Alguien me aconsejaba que no hablara de política ni de futbol en el blog, que solo servía para problemas. Hoy voy a meterme en camisa de once varas.

Ante todo pido disculpas a los madridistas que puedan sentirse ofendidos, pero debo aclarar que este post solo está dirigido a ese personaje que ejerce actualmente de entrenador en el Real Madrid.

Lo hago por dos razones. Porque no me parece un ejemplo de buenas maneras ni de esa deportividad a la que tanto aludió en sus críticas a Preciado. Y, por otra parte, porque la canción tiene su gracia.



domingo, 21 de noviembre de 2010

Gastronomía porque sí.


Últimamente me está dando por la cuestión gastronómica. No hace mucho, para mí, el comer solo era una cuestión fisiológica, reponer esos nutrientes que serán absorbidos por las células, etc. etc. Pero de un tiempo a esta parte estoy descubriendo el placer de saborear esos alimentos cocinados de diferentes maneras y, no solo eso, también empiezo a encontrarle gustillo a lo de desenvolverse entre cazuelas, morteros y sartenes o a escuchar atentamente las recetas para la elaboración de algún plato, sencillo eso sí.

En mi trabajo, que nada tiene que ver con la gastronomía salvo la comida o cena de Navidad, hay unos buenos gourmets y, a la vez, cocinillas destacados. Las conversaciones sobre este asunto suelen salir de cuando en cuando. Tal vez a fuerza de oírlas me haya entrado un poco ese gusanillo o simplemente haya sido el deseo de disfrutar de un rico plato en buena compañía el detonante. En cualquier caso, aquí esta una afición incipiente.

Uno de estos compañeros tiene en la cocina, además de en la fotografía, su lugar de desahogo espiritual, combinando en ella lo tradicional y lo vanguardista.

Os pongo su página web, pues veo que sois varios los que disfrutáis moviendo la mandíbula, por si intentáis emular a Adrià y compañía.


Buen provecho.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Invasores.

Próximamente, en La 2 de TVE, emitirán el documental INVASORES. Son dos años de trabajo de un equipo dirigido por el naturalista Luis Miguel Domínguez, colaborador en su día de Félix Rodríguez de la Fuente.

Este documental trata sobre esas especies introducidas por el hombre en nuestros ecosistemas y sus catastróficas consecuencias.

Creo que no deberemos perdérnoslo.




Blog de Luis Miguel Domínguez: http://latierraquenospario.blogspot.com/

 

domingo, 24 de octubre de 2010

Recuerdos de una noche.



Me invade la nostalgia. No puedo ni quiero quitar de mi cabeza aquellas sensaciones, aquellos momentos irrepetibles. Añoro y anhelo. ¿Cuánto hace ya? ¿Años?


Los Locos - Guarda esta noche para mi

martes, 5 de octubre de 2010

INTERESANTE INVESTIGACION CIENTIFICA.




Garúa, chispear, orbayu, orballo, murmia, sirimiri, chirimiri o llovizna es un tipo de precipitación que se caracteriza por tener un tamaño de gota pequeño (usualmente menos de 0,5 mm de diámetro) dando la impresión de que las gotas flotan en vez de caer. La llovizna se origina en nubes relativamente bajas y de poco desarrollo vertical como son los estratocúmulos. Es un fenómeno de común ocurrencia en la costa árida de Perú y Chile, y en la Cornisa Cantábrica.


Mas o menos esta es la explicación que da la wikipedia sobre lo que es la llovizna. Pero debo añadir a esta definición un hecho científicamente probado que describo aquí como adelanto a la próxima publicación de un completo articulo en las prestigiosas revistas Science y Nature.

La llovizna posee un curioso efecto sobre la subespecie humana denominada Cuestaparribus Beteteniensis mas conocida por su nombre vulgar, repechín.

Al contrario de lo que sucede con otras especies animales que comparten rasgos similares como, velocidad de movimientos, capacidad de arrastrarse por el suelo, segregación de sustancias repulsivas durante sus desplazamientos, etc. tales que el caracol o la babosa, el repechín, al menor atisbo de llovizna o posibilidad de que se produzca, se atrinchera en lo más recóndito de su madriguera. El observar a un repechín bajo condiciones meteorológicas adversas solo puede producirse si alguno de ellos tiene mermada por alguna tara esa sofisticada capacidad para detectar la posibilidad de precipitaciones o, si en sus desplazamientos en manada, se ven sorprendidos por las mismas a lejana distancia de sus cubiles.

Una vez conocida esta característica de esta subespecie, se sigue estudiando cual es el motivo para tan extraño comportamiento. Sobre esto hay varias teorías. Unas sostienen que es un comportamiento no aprendido si no que viene marcado genéticamente desde el nacimiento, tal vez una impronta heredada de antiguos antepasados que, ante el desconocimiento de la calefacción, la vestimenta impermeable, la ducha caliente, los fármacos antiresfriados, la lavadora, etc., evitaban todo contacto con el liquido elemento salvo para su ingesta. Otros, sin embargo, conjeturan que tal vez somaticen algún tipo de prurito ante la sola idea de sentirse ligeramente empapados. Algunas tesis más extravagantes relacionan tal animadversión con la lluvia acida más propia de ambientes mucho más industrializados.

Os mantendré informados de todos los avances que se vayan produciendo en este interesante campo de investigación.

¡Ah! Se me olvidaba. Este domingo, Samuel y un servidor salimos en bici, no nos pasó nada, no nos deshicimos, ni perdimos color, creo que tampoco encogimos y de salud bien, gracias.


Led Zeppelin. The Rain Song

miércoles, 29 de septiembre de 2010

EL TREN DE LA VIDA.

Ya hace algún tiempo me llegó en un correo electrónico una presentación en la que se asemejaba la vida a un viaje en tren. El símil era totalmente apropiado y utilizaba a los pasajeros, las estaciones, los vagones y asientos o el equipaje, como las personas que coinciden con nosotros en nuestro recorrido vital, los lugares que ocupamos unos en la vida de los otros y la impronta que dejamos en los demás.


Hace unos días, reflexionando sobre una conversación mantenida con un buen amigo, me acordé de esas diapositivas.

Efectivamente es este un trayecto con billete solo de ida. Cualquier vagón al que no vayamos, cualquier asiento que no ocupemos no podremos ya esperar a hacerlo en otro viaje, pero es difícil saber cuál es nuestro lugar en ese tren, en cualquier momento el recorrido puede hacerse incomodo. Los billetes no nos marcan el número de asiento en el que debemos sentarnos, somos libres para trasladarnos de un lugar a otro del ferrocarril, ocupando y desocupando butacas durante todo el trayecto, hasta que nos toque bajarnos en alguna estación desconocida. Sin embargo, a veces, el traqueteo del tren, un equipaje demasiado pesado, un asiento en el que otra persona ya se ha acomodado o cualquier otra vicisitud que pueda suceder en un largo viaje, nos impide realizarlo tal como hubiéramos deseado.

Solo unos pocos tienen la habilidad de mantener el equilibrio durante los vaivenes de los vagones y saben que parte del bagaje se debe abandonar para viajar más ligero. Encontrar asientos vacios ya no depende solo de nosotros.

Sea como fuere, el viaje continúa.


martes, 28 de septiembre de 2010

MAQUINAS DEL TIEMPO III

-Reloj de arena-


Es un instrumento mecánico cuya función es medir visualmente un determinado transcurso de tiempo desde que comienza a caer la arena del receptáculo superior al inferior, por efecto de la gravedad, hasta que finaliza de hacerlo.

Hoy en día, debido al avance de la medición del tiempo, los relojes de arena se fabrican con fines más bien decorativos.

Con la caída continua de la arena, son los que más visiblemente reflejan, el fluir constante del tiempo, adquiriendo cierto valor simbólico.

Que el depósito superior esté casi lleno, hace referencia al inicio de la vida, mientras que cuando el depósito inferior tiene mitad de arena significa edad adulta y cuando en el superior hay poca arena representa la proximidad de la muerte.





-Reloj de fuego-



Es un dispositivo usado en la antigüedad para medir el tiempo, basado en el consumo regular de algún tipo de combustible, generalmente cera. En este caso se compone de una vela del grosor y longitud adecuada y una escala que puede estar incorporada a la propia vela o no, a modo de registro. El borde de la vela al fundirse la cera con el paso del tiempo, va disminuyendo gradualmente de tamaño e indicando en la escala, distintos espacios de tiempo.

Un dispositivo adicional consistía en colocar la vela sobre un cuenco y a una altura determinada de la vela, una bola. El consumo de la vela con el paso del tiempo, permite que la bola se libere y caiga sobre el cuenco avisando sonoramente que se agotó el tiempo previamente indicado.

Estos instrumentos no podían dar la hora tal como la entendemos hoy en día, pero si eran validos para, simultáneamente, contar determinados espacios de tiempo, iluminar la estancia donde se encontraba e incluso hacer las veces de despertador y todo ello de una manera silenciosa, algo muy valioso en momentos de estudio, cuidado de personas enfermas, etc.

jueves, 23 de septiembre de 2010

hoy hace cinco años.

 

¿Cuantos de nosotros recordamos lo que estábamos sintiendo hace hoy exactamente cinco años? Difícil de contestar salvo que algún acontecimiento extraordinario hubiera ocurrido en aquella fecha.

Alguien que me lee, y buena amiga a pesar de ello, tendrá muy presentes todos los momentos acaecidos entonces, casi minuto a minuto grabados en su memoria para siempre. Seguro que hoy, cinco años después, esos recuerdos retornaran y hará que sienta casi la misma emoción de aquella jornada.

Recordará aquellos primeros dolores que se iban haciendo más intensos según transcurrían las horas, recordará palabras de aliento, recordará mil y un detalles, pero, sobre todo, se acordará de aquel primer llanto, del primer abrazo al ser que, desde entonces, ocupa el lugar más grande, mas privilegiado y mas importante en su corazón. No podrá olvidar jamás el momento en que sus ojos se posaron por primera vez sobre aquella niña que acababa de nacer.

Quiero felicitar desde aquí a aquel bebé, ya algo mas crecido, en el día de su quinto cumpleaños, hoy una chiquilla preciosa, feliz, con una risa contagiosa y llena de vida, y quiero felicitar también a su madre porque cumple ese mismo tiempo desempeñando la labor, sin duda, mas importante que se pueda tener en esta vida.

¡FELICIDADES!

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miércoles, 15 de septiembre de 2010

Maquinas del tiempo II

-Reloj de sol-




Los relojes de sol son la forma más antigua de leer la hora, y han estado en  uso por varios miles de años. El historiador griego Herodoto afirmaba que los caldeos y los babilonios (habitantes de un área que hoy es parte de Irak) habían sido los primeros en usarlo. Colocaban varas verticales en sus edificios y miraban la posición de la sombra para conocer el paso de las horas. El concepto fue desarrollado por los griegos y romanos, quienes construyeron varias formas diferentes para poder leer la hora y la estación del año. Normalmente, ésos eran discos con "gnomons" (instrumentos que daban sombra) verticales u horizontales, y líneas horarias marcadas sobre el disco. Con los años se crearon modelos más elaborados, hasta la llegada de verdaderos relojes, que convirtieron al reloj de sol en un elemento decorativo más que en un instrumento de medición.


martes, 14 de septiembre de 2010

Maquinas del tiempo.

"Una vida sin relojes es algo que a los hombres de hoy, nos resulta impensable.

Estemos donde estemos, vayamos donde vayamos, estamos habituados a escuchar y ver la hora en los relojes públicos o a llevar con nosotros relojes que nos marcan el paso del tiempo.

En las grandes ciudades, en los aeropuertos, en las estaciones de tren, el reloj se hace más necesario y el tiempo parece volverse más escaso, mas valioso.

Sin embargo, durante milenios, los hombres realizaron sus quehaceres diarios sin ningún sistema o aparato para medir el tiempo.

En aquellas épocas no había tiempo medido, solo tiempo estimado.

Pero el ser humano pronto sintió la necesidad de medir el transcurso de lo que acontece. Como claro dominador de la tierra, el hombre necesitaba controlar el tiempo, en los procesos cada vez más complejos que iba aprendiendo a realizar.

Y si algo ha caracterizado al hombre en su largo caminar, es su ilimitada capacidad imaginativa…"

Así reza, en una céntrica joyería de la ciudad donde suelo pasar mis vacaciones, el cartel que encabeza una pequeña pero interesante exposición de relojes.

Como la información es abundante y para no hacerlo demasiado extenso iré posteando en varias entregas.

Transcribo, tras las fotografías de los relojes, la información que aparecía en paneles explicativos al lado de cada uno de ellos.


-Clepsidra-


El agua, esa sustancia tan extraordinaria, no es solo imprescindible para vivir, sino que hubo una época en la que se utilizó para contabilizar el fluir del tiempo. Aunque los primeros relojes que inventó el hombre fueron los de sol, fue el agua el que permitió liberarnos de la tiranía del astro rey y poder contabilizar incluso las ominosas horas de la oscuridad.

Los primeros relojes de agua consistieron en una vasija cerámica que contenía agua hasta cierto nivel, con un orificio en la base de un tamaño adecuado para asegurar la salida del líquido a una velocidad determinada y, por lo tanto, en un tiempo prefijado. El recipiente disponía en su interior de varias marcas de tal manera que el nivel del agua indicaba los diferentes periodos de tiempo, tanto diurnos como nocturnos.

Durante muchos siglos estos relojes se usaron en los tribunales de Atenas y Roma para asignar el tiempo a los oradores y para controlar la duración de los alegatos por parte de los abogados. También era muy frecuente su uso en el ámbito militar para señalar la duración de las guardias nocturnas.

domingo, 12 de septiembre de 2010

salida multitudinaria.




Hoy me toca a mí hacer la crónica de la salida dominical de los Repechinos. Todos los asistentes así lo decidieron por unanimidad.

A las 9:00, con puntualidad británica, nos encontramos junto a la estatua de Pelagius, yo, yo mismo y un servidor. Estuvimos esperando hasta las 9:10 a ver si acudía algún compañero más. En vista de que el tiempo pasaba en vano, decidimos sobre la marcha el recorrido no sin ciertas discrepancias. La mañana había aparecido levemente lluviosa, yo votaba por volver a casa y guarecerse de nuevo en la cama hasta hora menos intempestiva. Yo mismo abogaba por una salida fácil por alguna de las sendas que circunvalan la ciudad. Un servidor prefería acometer alguna ruta un pelín más sufrida, después de más de un mes de inactividad no se estaba para mucho más pero tampoco era plan de desaprovechar la oportunidad.

Al final se decidió hacer caso a la opción de un servidor. Desde Pelayo y por el paseo del Muro nos dirigimos hacia Monte Deva a través de la senda que se inicia a la altura del Molinón. Un leve orbayu nos acompañaba. Había algunos paseantes madrugadores que, protegidos con paraguas, encaminaban sus pasos hacia el Rastro. Desde la Guía, el Campus, orillando el Peñafrancia, Tragamón y los Maizales llegamos hasta el camping de Deva. Por el camino antiguo de Peón llegamos a la carretera del mismo nombre, de allí nos desviamos en dirección al cementerio y proseguimos subiendo hasta el cruce para tomar dirección a las áreas recreativas, a estas horas la lluvia caía ya con intensidad. Después de la granja optamos por girar hacia el Camín de Bobies, Camín de la Llomba y en este coger la trialera que pasa por “la casa la radio” y bajar ya hasta la carretera de Pola de Siero para cruzarla y tomar la senda del Piles para volver a Gijón por Viesques , les Mestes, la Guía y de allí al Muro bordeando el Piles.

Fue esta una salida silenciosa, sin conversaciones, absorto en mis pensamientos. No hubo percance alguno que enturbiase la mañana. Y mojada, sobre todo eso, pero también tiene su aquel el pedalear bajo la lluvia, con tranquilidad y en soledad obligada.

Siempre se había comentado que los Repechinos eran de secano, hoy lo reafirmo y además creo que empieza a ser contagioso. Algunos de los que se atrevían a pedalear bajo la lluvia parece ser que empiezan a sufrir el ataque de ese extraño virus que les produce hidrofobia asintomática (salvo el huir del agua cual gato escaldado).

Jose Luis tiene una buena excusa (menos mal que no rompió la bici). Roberto, espero que sea creíble la que escuche de tus labios. Al resto no les digo nada, me consta que encogen o destiñen al impregnarse del líquido elemento ¿no es así?

sábado, 11 de septiembre de 2010

seréis bien recibidos


Aprovecho este post como pequeño espacio publicitario, no soy el primero que lo hace. La diferencia que existe en este caso con respecto a otros es que el pago y cobro por la misma se hacen con una moneda de altísimo valor, la amistad.

Mi amigo Oscar, compañero en eso de dar pedales, coge esta vez un camino que espero, de todo corazón, resulte muchísimo menos empinado que los que solemos recorrer en nuestras salidas sobre ruedas gordas.

El caso es que hoy inauguró aquí, en Gijón, un negocio de hostelería. Se trata del bar merendero “La Cabaña”. Tiene un buen aparcamiento, una zona de juegos infantil, una zona de merendero, una amplia terraza y comedor con vistas. Tendrá menú diario y una carta variada. En un futuro irá añadiendo actividades lúdicas como subir en globo, alquilar bicicletas y alguna cosa más que se le pueda ocurrir.

No caigo en falsa adulación si digo que me parece un sitio muy recomendable. Y si no, los que tengáis posibilidad, id y comprobadlo, seguro que repetiréis la visita.

¿Su dirección? Camino de la Ñora, 587. La Providencia. Gijón.


Ver mapa más grande


Os pongo unas fotos, son de cuando aun estaban en plena reforma así que os podréis imaginar que el resultado final es aun mejor.

Buena suerte Oscar. A partir de ahora no tendrás en mi solo un amigo y compañero en eso de la bici, tendrás también un cliente.



miércoles, 1 de septiembre de 2010

Solo.




"La soledad, cuando te encuentres solo te hará reflexionar; cuando te encuentres lejos te hará añorar; cuando lo tengas todo te hará valorar. Pero sentirte solo teniendo compañía, hará que te sientas el más desdichado de los mortales."

sábado, 21 de agosto de 2010

al final del día.








Atardece. Con la misma velocidad que desaparece la luz en el ocaso, van asomando acordanzas al contemplar la bella anochecida.

La visión del crepúsculo atrae al lado de este observador solitario la presencia incorpórea de princesas de cuento, surgidas de las celdas de la memoria donde se hallaban prisioneras.

De fondo, el refregar de alas de millares de grillos y estridentes chicharras rompe el aparente silencio con su monótono cantar. Algún lejano ladrido se añade al coro de cuando en cuando.

Acuden raudas a sentarse a mi lado las nobles doncellas, liberadas del encantamiento por unos instantes, para hacer más hermosa la imagen que se muestra ante mis ojos.

Una ráfaga de nostalgia se las vuelve a llevar y el sol, ya oculto tras el horizonte, deja paso a una tenue luz de luna que, iluminándome, deja ver como un halo, la intensa melancolía que me invade al sentirme solo nuevamente.

Canción: Noite. Briganthya

lunes, 16 de agosto de 2010

PASEO EXTERIOR, VIAJE INTERIOR,







Ayer, casi por casualidad, hice una pequeñísima parte del Camino de Santiago. Sirvió para que, ese deseo de realizar el Camino, haya crecido aun un poco más en mi interior.

Hace unos meses había encontrado en la red de redes el track de una ruta con comienzo y final en Benavides de Órbigo. Al ser un lugar al que me desplazo con cierta frecuencia, la guardé en mi ordenador con la intención de realizarla si surgía la ocasión… y surgió.

Viajé a Benavides para visitar a unos familiares. Como en verano los días son largos y dan para mucho, llevé conmigo a mi apreciada bici y toda la impedimenta necesaria para una pequeña salida ciclomontañera si la bondad de los visitados perdonaba mi falta de educación por ausentarme. No sé si con sinceridad o aliviados por perderme de vista, consintieron mi marcha sin problema alguno.

Fueron 50 km. en solitario por el páramo leonés. Pedaleando rodeado de cárcavas unas veces, sobre terreno llano, pedregoso, con rectas interminables y monótonas otras. Tres horas de pedaleo sin apenas ver un alma. Un solo peregrino cargado con una enorme mochila, muy cerca ya de Astorga, fue el único ser humano que me encontré. Un zorro, unas cuantas perdices rojas, un par de abubillas, un lagarto de patas cortas pero rápida carrera, así como cuervos, gorriones y algún que otro plumífero volador, salieron espantados al irrumpir repentinamente en su tranquilo devenir. Otra vez fui yo el que puse pies en polvorosa al aparecer desde dentro de un maizal un ladrido bronco primero, un mastín con cara de enojado a continuación. Durante unos metros, que se me hicieron eternos, eché de menos un pequeño botecito, que lleva bien a mano alguien que conozco, para poder atajar radicalmente tales encontronazos.

Ese rodar en solitario, como digo, sirvió también para la introspección. El paisaje suave, el silencio apenas roto por el rodar de la bici, el sol ya cercano a la línea del horizonte, un todo que conformaba el adecuado escenario para ese otro viaje interior.

Entre paisajes áridos, sobresaltos y pensamientos profundos fueron pasando las horas y los kilómetros. Fue una buena tarde a pesar de las ausencias, sin embargo, siempre presentes.

viernes, 13 de agosto de 2010

a otro ritmo, sobre ruedas.






Tras once meses de duro (siempre es duro) trabajo, llegaron las vacaciones. Estos días, liberado de las obligaciones y horarios laborales, estoy aprovechando para el deleite sobre dos ruedas, pero de una forma muy diferente a la habitual.

Sigue siendo la bicicleta la excusa para disfrutar de buena compañía, pero en este caso con un valor muy especial. Es mi hija mi compañera de ruta.

Utilizando los carriles bici que recorren la ciudad, paseamos sin prisa. A veces nos acompaña Claudia, tal vez su mejor amiga. Son momentos tranquilos, de conversaciones acompasadas al pedaleo, de nuevas percepciones de lo que nos rodea a través de la mirada de unas niñas (siguen teniendo mucho de niñas aunque por su edad se las catalogue como preadolescentes con esa manía que existe ahora de clasificar absolutamente todo).

Son esas ocasiones verdaderos bálsamos que calman las heridas que la propia vida se encarga de asestar.


Canción:  Baby. Justin Bieber
(Hoy es Irene quien elige la banda sonora)

 

martes, 10 de agosto de 2010

bici ¿de montaña?

Un kilómetro en 80 segundos, es la marca que consiguió el portugués Paulo Domingues en la prueba de descenso en bici de montaña de O Marisquiño, en Vigo.
Este evento, que pretende celebrar la fiesta del deporte urbano, según señalan sus organizadores, consta de cuatro campeonatos; Skate, BMX, MTB Downtown y Bboying (Break Dance), además de exhibiciones de Grafiti, Parkour o Freestyle Motocross.
Estos días acaba de celebrar su X edición.
A mí me gusta bajar rápido pero esto sobrepasa mi umbral de aceptación de adrenalina. Aunque pensándolo bien... no me vendría mal un buen subidón bajando, acéptenme la incongruencia.
¿Quién dijo miedo habiendo hospitales?


domingo, 8 de agosto de 2010

Sin despedidas.



Se alarga, me intimida y nos aleja

este camino que hoy nació; te abraza

nueva luz que no es mía; se adelgaza

el júbilo de ayer y no alzo queja.



"Sólo unos días", dices. Se refleja

la lluvia en tu mirada, que amordaza

el grito de la mía; se disfraza

el duelo nuevo de sonrisa vieja.



Te irás por un camino sin recodos,

y te veré volver. Vendrás con todos

tus arranques, tu sed, tus ilusiones.



Sólo unos días…Oh, insufrible espera…

Tan reciente en mi vida, quién pudiera

desviar tu camino a mis rincones.

Francisco Alvarez Hidalgo

jueves, 5 de agosto de 2010

¿Cirio o fogata?


"La ausencia disminuye las pequeñas pasiones y aumenta las grandes, lo mismo que el viento apaga las velas y aviva las hogueras."


François de la Rochefoucauld

martes, 3 de agosto de 2010

De Covadonga al cielo.



Este sábado fui de peregrinación. No, no hice ningún tramo del Camino de Santiago, la visita al patrón de España la dejo para otra ocasión. Fue esta una peregrinación un poco más corta, al hogar de nuestra Santina, a Covadonga.

Desde Gijón, algo más de cuarenta almas nos encaminamos hacia la Cova Dominica siguiendo la tradicional ruta que une ambos lugares. El viaje, sobre dos ruedas, dio para mucho.

El camino en sí ya es suficiente pábulo para animarse a recorrerlo. A algunos, supongo, también nos movía un motivo especial -una promesa, un deseo, una petición,…- sin tener que estar vinculado obligatoriamente a lo religioso aunque, seguro, si a lo sagrado del entorno.

Yo tenía una conversación pendiente. Iba a ser la talla de la Virgen la receptora de mi mensaje, mi intercesora, por ser ella la representación del nexo que me une a un Ser Supremo, un ente al que no sabría definir y que no es exactamente ese Dios Católico que las normas educativas vigentes en mi infancia nos imponían e inculcaban a todos los niños. La premura impuesta por el cumplimiento de los horarios establecidos para el retorno, me impidió la visita prevista, pero, no hay problema, Don Pelayo tuvo a bien entregarle el recado de mi parte cuando los visitantes abandonásemos el lugar y la tranquilidad y el sosiego se lo permitiesen.

No fue el sacrificio del esfuerzo en el camino la ofrenda para ser escuchado, no tendría valor alguno pues fueron únicamente mis partes locomotoras las que sufrieron (y algún rasguño en la piel), el resto de mi persona disfrutó como hacía mucho tiempo que no disfrutaba. Coincidieron varios factores para que fuera una experiencia “casi religiosa”, el paisaje, los compañeros de viaje, el buen ambiente y el buen humor en el que todos aportamos algo, la ausencia de accidentes destacables, por otra parte comunes cuando se conjugan bici y terreno agreste, y un sinfín de grandes y pequeños detalles que difícilmente se dan al mismo tiempo y en los mismos lugares.

Por si acaso, lanzo nuevamente desde aquí mi petición (Don Pelayo ya está muy mayor y corro el riesgo que se le olvide) con la esperanza de alguno de los que lean esto tengan comunicación directa con el de allá arriba, o donde quiera que se encuentre. Eso sí, por favor, no hace falta que vayan a darselo personalmente.

Mi mensaje no tiene nada de original, pero no por ello deja de ser importante, pues no es otro que, el que me permita disfrutar mi vida junto a las personas que quiero, solo eso, simple, claro, conciso, como deben ser los mensajes para que no haya posibilidad de mal entendimiento.

No hubo ofrenda, como digo, más que, si acaso, el valor de todo lo bueno o malo que contiene mi propia vida. Que la balanza decida de qué lado inclinarse y el Juez Supremo dictamine si debo o no, ver cumplidos mis deseos .


P.D. Hoy se despedía La Mujer Invisible. Me gustaría que solo fuera un “hasta luego”.


Canción: Stairway to Heaven. Led Zeppelin.

martes, 27 de julio de 2010

Solo unas frases.


"Y vuelves a atrapar mi tristeza para esconderla en tu bolsillo, para alejarla de mi... De nuevo has sembrado el jardín de mis pesadillas con nuevos sueños, con otras esperanzas... Y yo sigo llena de amor por todo aquello que te pertenece, llena de celos por todo lo que te roza y me quita un trocito de ti... Y tú sigues aquí, entregándome la vida en cada suspiro, suplicando por mis besos sin saber que ni siquiera tienes que pedirlos... Porque son tuyos, porque yo ya no soy mía, sino tuya".


Alguien dice estas frases en una película. El comienzo de la lectura de un libro me hizo recordarlas. No encuentro manera de explicar por que las pongo. Simplemente, a veces, algo que en determinadas circunstancias nos pasa desapercibido, otras nos llega con inusitada claridad. Como un mensaje. Como un flash de luz que nos deslumbra y, durante unos instantes sin embargo, nos permite ver el interior de nuestro corazón.
Soy un romántico, no puedo negarlo.


Canción: Long as I can see the light (Creedence Clearwater Revival)

sábado, 24 de julio de 2010

MANUAL DE PRIMEROS AUXILIOS

Un amigo me envía esta guía. Creo que es mi obligación hacerla llegar al mayor número de personas posible dada su incuestionable utilidad.

Ahí queda para que podáis aplicarla en caso de urgente necesidad.




Guía práctica para el consumo de alcohol:
Causas, efectos secundarios y posibles soluciones.


* Síntoma: Pies fríos y húmedos.

* Causa: Estás cogiendo el vaso incorrectamente.

* Solución: Gira el vaso hasta que la parte abierta quede hacia arriba.



* Síntoma: Pies calientes y mojados.

* Causa: Te has meado.

* Solución: Ve a secarte al baño más próximo.



* Síntoma: La pared de enfrente está llena de luces.

* Causa: Te has caído de espaldas..

* Solución: Posiciona tu cuerpo 90 grados con respecto al suelo.



* Síntoma: El suelo está borroso.

* Causa: Estás mirando a través de un vaso vacío.

* Solución: Pide otra copa.



* Síntoma: Tu boca está llena de colillas de cigarros.

* Causa: Te has bebido el cenicero.

* Solución: Escupe todo y enjuágate la boca con un buen gin tonic.



* Síntoma: El suelo se está moviendo.

* Causa: Te están arrastrando.

* Solución: Al menos pregunta dónde te llevan.



* Síntoma: Reflejo múltiple de caras mirándote fijamente desde el agua.

* Causa: Estás en el inodoro, intentando vomitar.

* Solución: Métete el dedo (en la garganta).



* Síntoma: Oyes que la gente habla produciendo un misterioso eco.

* Causa: Tienes el vaso en la oreja...

* Solución: Deja de hacer el payaso.



* Síntoma: La discoteca se mueve mucho, la gente viste de blanco y la música es muy repetitiva.

* Causa: Estás en una ambulancia.

* Solución: No te muevas. Posible coma etílico.



* Síntoma: Tu padre está muy raro y todos tus hermanos te miran con curiosidad.

* Causa: Te has equivocado de casa.

* Solución: Pregunta si te pueden indicar dónde queda la tuya.



Canción: La Fiesta. Ilegales

lunes, 19 de julio de 2010

mis pinturas de guerra



Postea hoy Fermin sobre monturas y jinetes. Le agradezco haberme dado pie para hablar yo también de idéntico tema.


A modo de introducción comenzaré hablando de caballos, de aquellos que popularizaron las películas del lejano oeste americano, los Mustang.

Hasta el siglo XVII los amerindios tenían como único medio de transporte, aparte de sus propios pies, a sus perros, que utilizaban, además de cómo ayudantes en la caza, para transportar pequeñas cargas arrastrando carros sin ruedas.

Los conquistadores españoles introdujeron el caballo en el continente americano. Después de años y por diversos motivos, aquellos caballos de raza andaluza o árabe, acabaron poblando las grandes llanuras. Las tribus indígenas vencieron su inicial terror a tan extraños animales para acabar utilizándolos en su propio beneficio y considerando su posesión un gran valor.

Sus mustang -nombre que proviene de la palabra española mesteño o mestenco, que significa “sin dueño” y está relacionado con las antiguas mestas de Castilla- durante las guerras indias, eran "decorados" con pinturas de guerra, al igual que sus jinetes. En sus lomos dibujaban herraduras, representando las batallas en las que habían estado, o manos, simbolizando los enemigos abatidos en combate, todo ello para proveerse de la protección de los espíritus.

Pues bien, esta costumbre de Apaches, Comanches, Sioux, Cheyenne y tantas otras tribus, yo también la llevo a cabo con ciertas matizaciones. Cambian los símbolos y lo que representan, cambia la montura -mi mustang es una bici- pero el motivo es el mismo, tener a mi lado los espíritus protectores.

El lomo de mi velocípedo lleva “pintado” en caracteres Kanji (alfabeto japonés) unos nombres propios, los nombres de mis princesas. Nombres que me recuerdan, cada vez que bajo la vista cuando monto en bicicleta, cual es el motor principal de mi existencia. Símbolos que sirven para que sus espíritus me acompañen en todo momento. Eso caracteriza y diferencia a mi montura de cualquier otra parecida. Mi bici no son dos ruedas y varios mecanismos para hacerlas rodar, mi bici es un santuario.

P.D: Esta es la razón por la que siempre voy de los últimos. En mi bici somos más de uno los que van montados, me acompañan pero no dan pedales.




La canción, para mí, relax y espiritualidad en estado puro

lunes, 12 de julio de 2010

VERGÜENZA PÚBLICA

Los domingos me gusta leer la prensa con tranquilidad. Durante la semana, el ajetreo diario solo me permite echarle un vistazo rápido a las noticias más llamativas, pero las tardes dominicales disfruto con su lectura pausada.
El caso es que ayer, en el diario El Comercio de Gijón, en la columna llamada Viejo Gijón y firmada por Luis Antonio Alías, en la que se destacan noticias ocurridas hace años, aparecía una de 1910 que me llamó la atención por el lenguaje utilizado al escribirla. Sin entrar a valorar su mensaje, la transcribo aquí por si a alguien le ocurre igual que a mí y no deja de aparecerle otra sonrisa en el rostro al comprobar cómo se expresaban nuestros, por lo menos, bisabuelos.

“El señor Alcalde impuso ayer una multa de 30 pesetas a una pupila de una casa de desgracia sita en la calle Numa Guilhou por llamar la atención del público vendiendo sin recato su patética mercancía.
Dado que estas casas han de existir, al menos que sus lóbregos tratos se hagan discretamente en sus bien ocultos interiores y no en exhibición publica.”

Resulta casi hasta poético. Me pregunto cómo redactarían hoy en día una noticia similar.


viernes, 9 de julio de 2010

bajo la lluvia de un sabado de julio


Estas son las secuelas visibles que me quedaron tras participar en la XVII Vuelta al Concejo de Gijón en bici de montaña. Poca cosa tras tantas horas sobre dos ruedas, pero las ocasionadas en mi retentiva fueron más profundas.


La mojadura, el frio y el barro quedaron atrás, sin embargo los recuerdos en compañía de nuevos y viejos amigos permanecen.

Reencuentros con antiguos -que no viejos- compañeros de estudios, ver de nuevo a aquellos de la peña Pelayo con los que compartía rutas y buenos momentos hace algún tiempo, disfrutar con mis actuales compadres de andanzas, riéndonos de las ocurrencias de unos y otros, y todo a pesar de que las condiciones atmosféricas se empeñaron en complicarnos el día y que los kilómetros iban acumulándose en nuestras piernas.

En definitiva, como casi todo en la vida, lo mejor y más importante, la compañía de buenos amigos hace que todo sea un poco menos dificil.


domingo, 27 de junio de 2010

rivales imbatibles


En condiciones normales hoy hubiera tocado montaña, pero con los pies en el suelo en vez de sobre las habituales dos ruedas, por circunstancias no pudo ser.


Como medida alternativa no tuve más remedio que aceptar un reto que me presentaban. Un compañero de trabajo (y sin embargo amigo) decidió que era hora de darme una lección. Estaba ya cansado de escucharme hablar de mis salidas bicicletiles y se le ocurrió que no había mejor manera de humillarme que batiéndome en mi propio terreno.

120 kg de masa muscular en un cuerpo que me saca dos cabezas de altura eran elementos más que sobrados para meterme el miedo en el cuerpo. Además tenía constancia de sus entrenamientos secretos desde hacía algún tiempo (seguro que estaba esperando esta oportunidad y se estuvo preparando para ello)

A última hora otro “adversario” se sumó al desafío. Tan alto como el anterior y algo menos musculado, “solo” 80 kg en este caso, no hacía más que sumar dificultad a la prueba.

Por suerte me dejaron escoger el recorrido, con lo cual opté por elegir uno que se adaptase mejor a mis características y, a la vez, penalizara las de ellos. Dentro de las posibles opciones me decanté por una exigente salida a lo largo de varias sendas verdes de las que rodean Gijón.

La cita era a las 9 de la mañana de hoy sábado en la rotonda del Carrefour de la Calzada. El miedo, casi pánico, se había apoderado totalmente de mí. No pude conciliar el sueño hasta altas horas de la madrugada, empeorando con esa vigilia mi ya tocado estado físico y anímico. No hacía más que preguntarme cómo era posible que me hubieran acorralado de tal manera como para hacerme asumir tal prueba de valor. Creo que fue mi amor propio el que se dejó liar haciendo caso omiso a las recomendaciones de mi, poco convincente según lo visto, sentido común. Ya era tarde para echarse atrás, había recogido el guante lanzado a mi cara y no tenía más remedio que acudir al duelo.

Procuré meter en el cuerpo un potente desayuno que me diera pila suficiente pero, por si acaso, no olvidé guardar en mi bolsillo unas barritas energéticas a las que echar mano en caso de necesidad. Tenía en mi frigorífico un bote de Red Bull adquirido el día anterior para la ocasión por aquello de las alas pero decidí no tomarlo no fuera que, en caso de salir victorioso, me acusaran de dopaje y malas artes. Mi honor no me lo podía permitir.

Al coger la bici me paré a pensar que tal vez si eliminaba algún elemento prescindible restaría peso como para ganar algunas decimas, así que me deshice del casco y el pañuelo que suelo llevar en mi testuz, se me pasó por la misma la idea incluso de despojarme de mas prendas de vestir ganando con ello algo más de ligereza y un efecto sorpresa con el que no contarían, verme desnudo sobre la bici seguro que los dejaba impactados. Enseguida deseché la idea, solo tendría un efecto efímero, si fuera de sexo femenino pudiera ser que optasen por mantenerse a mi retaguardia pero en este caso lo más seguro que, una vez rehechos del shock, solo serviría de revulsivo para dejarme atrás lo más pronto posible.

A la hora señalada llegué a la rotonda. Luis, el adversario más ligero, ya llevaba unas vueltas de calentamiento a la misma, su tren inferior alcanzaba la temperatura optima para empezar con un ritmo fuerte. Tras el saludo de rigor, exento de muestra alguna de amistad pues en este lance no existen amigos, ya vimos aparecer a Pedro. Su sola presencia imponía. Todo vestido de negro sobre montura también bruna, solo le faltaba escrito a su espalda o tatuado en alguno de sus musculosos miembros el apodo por el que se le conoce, “Black Peter Printer Rider”. Sin apearse de la bici nos lanzó un amenazante “¡¡vamos!!” al que Luis y yo respondimos montando en las nuestras sin dilación.

Durante unos pocos kilómetros dejaron que yo tomara la parte delantera del grupo, creo que iban estudiándome, comprobando mi ritmo, mi cadencia, mi estilo, buscando mis puntos débiles.
Ellos decían que era para que les mostrase el camino pues no lo conocían, pero yo sabía que no era esa la razón.

Pedro pedaleaba de forma peculiar, solo le hacía falta apoyar el pié sobre el borde exterior del pedal para impulsarse, extraña pero efectiva manera de hacerlo, seguro que era alguna nueva técnica recomendada por alguna universidad americana o algo por el estilo. Su postura sobre la bici era digna de ver ¡que posición tan aerodinámica! ¿Cómo se habría arreglado para poder hacer pruebas en el túnel de viento? Porque aquello solo se podía lograr con horas de trabajo en tal artefacto. Luis era más convencional, eso sí, sus largas piernas funcionaban cual pistones de motor de barco, tremendas palancas moviéndose arriba y abajo. Para darme ánimos, me decía a mi mismo que, aunque no se viese tan claramente, mi “palanca” seguro que era mas grande.

En la primera fuente que encontramos, Pedro, que había rechazado el líquido elemento que yo le había ofrecido, se hidrató convenientemente ¡¡por fuera!! Me tenia alucinado, ni bebía, le bastaba con tirarse el agua por encima. Eso hizo mella en mi ánimo y quedé atrás, los dos se adelantaron unos metros por delante mío, manteniéndolos hasta que llegamos al túnel donde la brusca bajada de temperatura debió afectarles algo. Especulo que, al ser sus cuerpos más grandes que el mío, la perdida de calor debe ser mayor debido a la también mayor superficie expuesta, me amparaba la ley de la termodinámica. Trascurrió el resto de la etapa con un intercambio de posiciones, normalmente yo atrás lo que me produjo un encontronazo con Luis en una frenada inesperada y en el que estuve a punto de salir disparado por encima de sus 1.80 m. de altura, por suerte pude salir airoso de la situación sin secuela alguna.

Tan solo en la bajada que hay al poco de desviarnos hacia la senda del Piles pude dejarlos atrás, mi doble suspensión me daba algo de ventaja, pero duró poco mi alegría, enseguida volvieron a alcanzarme. Daba terror mirar hacia atrás y verlos llegar con los colmillos goteando cual lobos famélicos, caras desencajadas (sobre todo Pedro) creo que por el ansia de mi sangre. Aquello acabó de hundirme y ya solo fui capaz de mantenerme a rueda. El resto fue como el partido de ayer, España-Chile, ya cada uno sabíamos que nos podíamos conformar con lo hecho, yo metido atrás sabiendo que la derrota me servía, pues no era demasiado indigna vistas las diferencias físicas, y ellos sin atacar, ya habían cumplido su propósito, bajarme los humos de ciclista.

Al llegar al Puente del Piles Pedro decidió retirarse pues ya no le motivaba verse sin rival digno. Yo también lo hubiera hecho si no fuera porque Luis mantuvo el reto y yo, o mi amor propio, crédulo de mí, me creí capaz de batirlo en un mano a mano.

Subimos a la Providencia, al Infanzón, intente despegarme de él sin conseguirlo, me estaba dejando tirar para debilitarme aun mas. Antes de encarar la subida a Deva decidimos dar la vuelta para no alargar más el asunto. Bajando -ahí ando más suelto- pude darme el gusto de perderlo de vista durante algunos segundos pero, como siempre, volvía a tenerlo encima en cuanto el terreno no me era favorable.

Por la tarde llamé a Pedro para rendirle pleitesía. Como buen ganador me invitó, si me atrevía, a salir otro día prometiéndome que sería más indulgente. Mi amor propio vuelva a aceptar el reto.